webcam amateurLas cabinas de los sex-shop que por unas moneditas ofrecen un espectáculo erótico podrían tener los días contados. Internet es ahora el rey del sexo en directo. La clave sex webcam tiene más de 9.000.000 de entradas sólo en Google y basta pinchar en una de ellas para que alguien se desnude para ti o acceda a otras peticiones. Es el nuevo ‘sexo óptico’ a gusto del consumidor.

Todo comenzó con el sexo privado a través de webcams. Dos desconocidos chatean, la conversación va subiendo de tono, se invitan a conectar la cámara y trasladan la conversación escrita al lenguaje audiovisual.

De ahí al negocio había una tímida línea que muchos no tardaron en saltar. Y, aunque hay quien lo sigue haciendo gratis; los miembros de la nueva generación del exhibicionismo online, los más listos han aprendido a ir preparando el terreno y, cuando tienen a su presa en el punto de tiro, le invitan a sacar la Visa si quieren ver cómo acaba la función en otro chat.

“Está muy bien y, si no quieres, no pagas. Además de estas páginas hay muchas otras de estilos diferentes. Las hay de chavalas que te hacen un streaptease completo. Unas enseñando su cara y otras que colocan la cámara para que no se les vea. Las hay que sólo te ponen a cien sin enseñar mucho. Otras son de exhibicionismo en las que te muestran todos los movimientos que saben hacer. También las hay de sexo en pareja, de tríos… Yo no entiendo cómo hay tantas gratuitas. Es una gozada porque para ver sexo en directo ya no hay que pasar la vergüenza que da entrar a un sex shop. Además, está abierto las 24 horas del día”.


Son las declaraciones de un usuario anónimo. Como la mayoría de quienes navegan por estas páginas. Al otro lado del cable se encuentran los verdaderos protagonistas de esta nueva forma de disfrutar del sexo. También ellos son anónimos. Puede ser tu hija, tu hermano o el matrimonio del 5ºB con el que tantas veces coincides en el ascensor. Por que de puertas para adentro -ahora también hacia fuera- todos somos libres de disfrutar de nuestra sexualidad como nos plazca.

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