Comentario del autor: Esta es mi iniciacion.

Espero que lo disfruten, al menos un poquito.

Siempre es bueno salir al ruedo con un par de copas encima, saca las inhibiciones y me fortalece la autoestima. Esa noche salí de mi casa con ganas de acción y de pasar un momento diferente pero lo que me pasó roza los límites de lo inimaginable. Luego de un rato de girar por las calles me dirigí a un lugar donde suele juntarse gente y saciar sus instintos sexuales, ver gente comiéndose una a otra, desnudarse, tener sexo frente a uno, en fin, variadas fantasías que un hombre como yo disfruta de ver en la intimidad pero que se potencian cuando uno las ve en vivo y en directo.

Luego de ir a la barra para servirme un energizante con vodka, me dispuse a tantear el terreno, a mirar que es lo que había en las cabezas de los que me rodeaban y ver de que manera interactuar con ellos. La respuesta no tardó mucho en llegar. 

A cinco metros de mi posición y en una semipenumbra de un rincón un par de mujeres estaban tocándose y mirándome en clara alusión a que deseaban que me incorpore a su fiesta, con ojos deseosos me veían mientras deslizaban sus manos en las bombachas de la otra en una clara invitación al disfrute, me acerqué y las saludé y lo que recibí por respuesta de esas mujeres sentadas a mi que estaba parado fueron un par de sonoros besos en mi entrepierna y un manoseo que me dejó bastante turbado. 

Despues de charlar un par de segundos conmigo, una de ellas se levantó, me tomó de la mano y me condujo hacia los baños, estos lugares no tienen baños para hombres y mujeres sino que hay baños unisex, y en ellos se desarrolla parte de la acción.

La cuestión es que fuimos a uno de los baños individuales (especie de box para las necesidades) y empezamos a tocarnos en forma muy suave primero y muy lasciva y evidente después, con el ambiente al rojo vivo, las niñas tomaron mi cierre del pantalón, lo bajaron y metiendo la mano en mi boxer me sacaron el pene afuera, que por cierto estaba totalmente erecto, procediendo entonces a mamarlo entre las dos mientras se comían la boca una de cada lado, una de ellas, la rubia empezó a guiar a la otra, morocha ella para que se inserten cada vez más profundamente mi pene en sus gargantas y debo confesar que la morocha me dejó paralizado porque una vez que hubo lubricado con saliva mi miembro se lo devoró entero y le sobró paño para con la lengua jugar con mis testículos.

Tanta excitación me dejó ardiente a mas no poder, la rubia siguió jugueteando con mi pene mientras la morocha se sacaba la parte superior de la vestimenta y me invitaba a que bese sus pechos que me ofrecía sin ningún pudor, sus pezones eran pequeños pero puntiagudos y me invitaban a chuparlos como un bebé, lentamente fui bajando mientras la rubia seguía succionando mi pene cada vez con más fuerza y mordiéndolo repetidas veces lo que producía una excitación latente que me hacía acompañar el movimiento de su boca con sacudidas de mi cintura como si le estuviera follando la boca, siguiendo con la morocha que se había puesto sobre la tapa de la descarga del vater, que empezaba a desnudarse deslizando su vestido hacia arriba y descubriendo un hermoso conjunto de tanga y medias con portaligas negro que hacían juego con sus cabellos, de más está decir que fui derecho a su cuerpo mientras la rubia seguía con su felación cada vez con más ganas y con una mano me pellizcaba los pezones y con la otra jugueteaba con el agujero de mi ano.

Volviendo a la morocha, empecé a correrle la bombacha hacia abajo y lo que vi me sorprendió, tenía un pene un poco más pequeño que el mío por lo que me di cuenta a esa altura que no se trataba de una chica sino de un bonito, muy bonito travestido, y algo hizo clic en mi cabeza, en vez de darme asco la situación en la que me encontraba, empecé a agarrar de la nuca a la rubia y a penetrarle la boca con mucha excitación mientras la morocha tomaba mi cabeza y la acercaba a su cara y me lengüeteada toda la cara, deteniéndose especialmente en mis orejas, las que bañó de saliva, luego, y con mi cabeza en sus manos me obligó a besarle el cuello, los pechos, el ombligo y finalmente me puso ante su aparato, lejos de inmutarme y sorprendiéndome por lo que hacía tome con una mano su pene y empecé a succionarlo suavemente, con la otra mano seguía agarrando a la rubia para que no dejara de chupar mi propio pene, grande fue mi sorpresa cuando mi calentura me hizo empezar a sorber cada vez mas, con una furia inusitada nos movíamos dentro de ese baño de una forma totalmente lasciva y obligándonos a rozarnos unos contra otros.

Había llegado la hora y la morocha bajó del vater para reemplazar a la rubia, y esta se puso de cara a la pared ofreciéndome su retaguardia totalmente mojada, con los dedos empecé a esparcir su flujo por vagina y ano, metiendo mis dedos en ellos, hasta llegar a tres y dos respectivamente y penetrándola suavemente hasta ponerla a punto caramelo. Cuando eso se produjo saqué mi pene de la boca de la morocha y empecé a apoyarme hasta que encontré el camino hacia su interior y la ultrajé de una manera salvaje y totalmente rítmica, los dos nos movíamos en una danza frenética, la morocha empezó a besar mi espalda y a morder mi carne mientras sus uñas se clavaban en mi, cuando más fuerte mas poseídos, la morocha con sus dedos empezó a pasarlos por la vagina de la rubia para lubricarlos, yo ya sabía lo que me venía y lo confirmé cuando uno de sus dedos se introdujo en mi ano, lentamente al ritmo de baile, me frené en seco apretándome contra la rubia con mi pene dentro de ella, esperé el momento de la penetración, y el dolor no tardó en llegar, pero era un dolor placentero, que disfrutaba mientras me retorcía entre las dos gatas en celo.

Si dijera que no lo disfruté mentiría, cuando estuvimos un rato haciendo un trencito de pasión, salí del interior de la rubia y la morocha de dentro de mi y acabamos en forma bastante ruidosa en la cara de la pequeña ninfa bañándola con nuestros líquidos los cuales junto a la morocha empezaron sorber y a pasarse de boca a boca, en fin, un día más, un día menos.

Espero que lo hayan disfrutado al menos un poco.

por Alberto 

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