Había una vez en la feria de Córdoba un tío que se emborrachó tantísimo que fue al baño de su caseta a vomitar hasta la última papilla. Cuando terminó estaba tan quemado que se tiró al suelo y allí se quedó a dormir o morir.

En ese momento entré yo, que iba ciega hasta no poder más y también pretendía manchar esos bonitos váteres de “diseño andaluz” con mis fluidos estomacales. Vi a Roberto tirado en el suelo, como un perro, una cosica que me entró por el cuerpo. Me tiré al suelo y le comí toda la boca.

quedoconminovioetilico

Le saqué su polla y la puse entre mis tetas pero no conseguía ponerla erecta. Me deprimí, el mundo de repente era una mierda, pero instantáneamente me di cuenta que estaba etílico total, medio muerto en un servicio de una caseta y no se follaría ni a la Pataky si se diese el caso.

Me dio tanta penica que le apunté mi número en la agenda de su móvil. También le escribí esta nota:

“Guapo, cuando te despiertes fíjate que te he dejado mi número de móvil en tu agenda. Mientras estabas inconsciente de la borrachera te he besado y te he intentado hacer una cubana, pero no te has despertado. Estoy ofendida y deprimida. Llámame y quedamos para follar. XXX

En la actualidad somos una pareja normal y corriente, pero nada de beber por separado, ahora nos emborrachamos juntitos. Nos queremos mucho.

quedoconminovioetilicoquedoconminovioetilico-14quedoconminovioetilico-13quedoconminovioetilico-12quedoconminovioetilico-11quedoconminovioetilico-10quedoconminovioetilico-9quedoconminovioetilico-8quedoconminovioetilico-7quedoconminovioetilico-6quedoconminovioetilico-5quedoconminovioetilico-4quedoconminovioetilico-3quedoconminovioetilico-1

Te recomendamos más sexo