folladas anales

¿Se notan mis 40 añitos? 3ª Parte

A mis amigos les quiero relatar las fotos amateur que les envío. Después de ver ese culito tan apretado y que solo he podido penetrar una vez, me puse tan caliente que tuve que ponerla a cuatro patas para penetrarla.

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La introducía una y otra vez. Fui tan valiente que para no venirme tan pronto la saqué. Allí la pueden ver toda llena de lechita de ella. Aún me puse más caliente y por no quedarme atrás, tuve que bajar a chupar esa lechita que quedaba brotando de su rica vagina. Imaginen lo que me tocó cuando se vino a borbotones en mi boca. Luego penetré de nuevo su vagina totalmente húmeda para venirme dentro. Fue delicioso. Y todo esto que les cuento es verdad, si quieren escribir lo pueden hacer.

Mi email es jamicop@hotmail.com

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Conociendo y teniendo sexo con una yonki en casa

Sexo con una yonki

Sábado madrugada, dejo a mis colegas y me voy por donde he venido. Me dirijo a mi coche, son casi las siete de la mañana y no puedo con más fiesta en el cuerpo. Es increíble lo que aguantan, o me estoy haciendo viejo o esas mierdas que se meten son verdaderamente buenas.

Cerca de mi coche hay una mujer rubia intentando robar una bici; no lo consigue. Se lleva las dos ruedas casi cayéndose al suelo, en un estado lamentable. Me acerco a ella indignado:

—No estarás haciendo lo que creo, ¿no? —Pregunto medio borracho
—Pues sí tío. Esto es lo que hay. Necesito pasta urgentemente.
—¿Y eso te da derecho a robar una bici delante de mis narices? tú flipas, rubia.
—Mira tío déjame en paz, déjame vivir como yo quiera, ¿entiendes? Llevo desde el jueves sin picarme y estas ruedas no son para mí, las venderé ahora para pillar un pico. Tengo un monazo que me está machacando. Me encuentro fatal, vomito todo lo que tomo, mi garganta esta reseca y no puedo respirar casi. Estoy muy asustada.
—Joder. ¿Heroína verdad?
—En ese momento empecé a verla como una mujer y sus tetas eran como melones de grandes
—Sí. El caballo me está matando. Mi cerebro ya no piensa por si mismo, estoy muy mal tío. Por favor, ayúdame.
—Está bien. Mira yo te pago tu pico, duermes en mi casa y mañana vemos que hacemos, ¿te parece?
—¿Lo dices en serio? debes ser mi ángel salvador, ¿puedo darte un abrazo? gracias tío, joder, gracias.

Y me abrazó.

Sentí sus enormes tetazas en mi pecho, me dieron ganas de comérselas allí mismo. La rubia si dejase las drogas sería un mujerón de las que me gusta.

Estaba totalmente deshidratada pero en mi casa bebió muchísimo líquido y una hamburguesa con patatas que le compré en el McAuto.

Me desperté exaltado. La rubia yonki me estaba chupando la polla como una verdadera diosa:

—Esta es tu recompensa por pagarme el pico.
—Oh gracias, nena. Si tuviera que pagarte un pico por cada vez que me la chupes pasaría más hambre que el perro de un ciego.

Reímos y reímos toda la mañana. Después follamos solamente una vez.

Me la follé con condón, doble condón.

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Lo que piensa él; lo que piensa ella

Lo que piensan
2 años casados.

Lo que piensa él en pleno polvo: Está bien, concéntrate Rubén. Piensa en cualquier otra cosa, no puedes correrte aún. Últimamente está muy rara, debes follar con seguridad hasta que ella se corra. Le cuesta mucho; no sé si podré. Mierda, ahora follarla por el culo, la otra vez me corrí en su ojete y se estuvo quejando casi una semana. Mastica chicle, venga deprisa. No funciona el puto chicle, intenta otra cosa: En la portería Iker Casillas; lateral derecho Sergio Ramos; centrales Puyol y Marchena; lateral izquierdo Capdevila; luego en el centro del campo… Mierda, mierda y mierda, que me corro, que me corro, saca la polla de su culito, joder ella no se ha corrido, venga apunta a sus tetas y llénala de leche.

Vaya mierda de corrida.

Lo que piensa ella en pleno polvo: Esta vez intenta correrte, Paula. Sospecha más de lo habitual. Si la cosa sigue así tendré que contárselo. ¿Cómo decirle que folla mal? fatal, horroroso, de 0, si no fuera su mujer giraría el cuello y le abuchearía. Piensa en Carlos, que bueno está, que bien me folla. ¿Qué hago aún con Rubén? debería dejarle ya, está perdiendo el tiempo conmigo. “Cariño, métemela un poco por detrás” —le digo. A ver si se corre ya porque yo no puedo, solo Carlos logra que llegue a tener un verdadero orgasmo. No, otra vez no, se va a correr y lo hará de nuevo en mis tetas; seguro que encima me salpica la cara.

—Rubén cariño, has estado increíble, mejor que nunca.
—Ya lo sé, mi amor. Tú no te has corrido, ¿no?
—No pasa nada. Seguro que la próxima vez que follo me corro.

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